domingo, 30 de octubre de 2016

C.M.R

- Sería la primera vez que realizamos una intervención de estas características.

- Me parece perfecto, alguna vez debía ser la primera.

- Tememos por su integridad.

- No teman nada. Firmaré y pagaré por adelantado.

- En cualquier caso, nadie debe saber que "C.M.R" ha incumplido con su protocolo de seguridad ciudadana.

- Y así será, Dr. Huxley, así será.

* * *

Tras ver el anuncio de esta revolucionaria empresa pedí una cita para recibir más información. Llevaban operando cerca de dos años sin difundir marketing alguno, a expensas de los resultados, de testar sus logros o fracasos. Subvencionados por el estado, "C.M.R" abría sus puertas al libre mercado.

Se vanagloriaban de haber potenciado la felicidad a través de minuciosas cirugías mentales, elevando la intensidad de emociones positivas, aminorando las negativas.

Mi hijo pequeño me preguntó sobre el tema, tras leer un tríptico publicitario de la empresa.

¿Has visto la película "Del Revés" de Pixar? - Le pregunté retóricamente.- Pues esta empresa puede detectar a "Alegría" en tu mente y darle de comer, hacer que crezca y sea más fuerte. De igual modo, pueden hacer lo contrario con "Tristeza", "Ira" o "Asco".

En aquella película ya intentaron dejar claro el mensaje; todas las emociones son necesarias, la alegría sin la tristeza no puede equilibrar los sentimientos de una mente sana, la ira en su justa medida nos hace avanzar, y el miedo y el asco son alarmas vitales para nuestra supervivencia.

Mi hijo entendió a que se dedicaban en "C.M.R", no era un niño tonto, para nada. Pero yo no comprendí el poder y la razón del mensaje de aquella película. Siempre quise alcanzar la perfección espiritual, y creía fervientemente que la mente era esa parte etérea del cerebro, parte en sí misma del alma. Mi creencia más absoluta era que el odio era el obstáculo de hallar la paz total, la unión del ser con el cosmos, el llamado "nirvana".

* * *

- Quiero que erradiquen el odio de mi mente.

Firmé, pagué y así lo hicieron.

* * *

- ¿No vas a abrazar a tu hijo?

- ¿Por qué debería hacer tal cosa? Es innecesario.

Mi pequeño se puso a llorar, y yo no sentí nada, ni pena ni gloria. No me odié por ello, estaba tranquilo, demasiado quizás...

- ¿Ya no me quieres, papá?

- Eres mi hijo, yo siempre te... estaré a tu lado.



Fin

domingo, 16 de octubre de 2016

Luna: Origen

1648

Se acercó a mí un anciano de negra sonrisa.

- ¿Quién eres, muchacho? No te tengo visto por estos lares.

- Nadie, señor. No soy nadie.

La luz de la luna bañaba la tierra húmeda, permanecía quieta, reflejada en un gran charco. Mis botas de cuero chapotearon en el agua; difuminando la reluciente figura circular. Desdibujada clamó su presencia en mis pupilas, y en ellas apareció la cuerda con la que ella iba a ser ahorcada. 

Por aquel entonces se llamaba Margaret Jones. Condenada a la pena capital por ejercer prácticas médicas que aún desconocía la ciencia, por herejía, por lo que ellos llamaban; bruja.

No podía intervenir, no podía impedir su ahorcamiento, tan solo podía mirarla a los ojos, y que ella viera los míos, y entregarle la paz necesaria para morir sin temor. 

El crujir de su cuello eclosionó en mis tímpanos, como la rama seca del árbol de sus cien vidas.

Su energía debía seguir la corriente preestablecida, hasta ser de nuevo mi querida, Juno, y desvanecerse por siempre jamás. Su luz formaría a ser parte del cosmos, y yo iniciaría mi viaje a través del tiempo para regresar a su lado, tantas veces como fuera necesario.















martes, 11 de octubre de 2016

La Última Velada

Siempre pensé que la muerte era una exclusiva decisión de Dios, que él es quien nos dio la vida, y él quien debe decidir cómo y cuando acabará ésta.

Mi hermano Santiago llevaba desaparecido seis meses. La policía encontró su ropa y su cartera vacía en una callejuela de uno de los barrios más peligrosos de nuestra gran ciudad. Su camisa estaba manchada por su propia sangre, había un gran charco de ella bajo sus pertenencias, en abundancia. Nos alertaron de que posiblemente hubiera sido asesinado, y aunque las pruebas apuntaban a que realmente así había sido, yo no podía creer que mi hermano pequeño estuviera muerto, no sin que hallaran su cuerpo.

Pasaron un par de semanas desde que la policía cerrara el caso, y dejaran de buscar el rastro que los condujera al cadáver, no tenían suficientes pruebas; nos dijeron a mí y a mi familia, cuando conocí a un doctor que trabajaba con Santiago.

El buen doctor me ayudó mucho en mi duelo. Mantuvimos largas conversaciones sobre la desaparición de mi hermano, sobre la muerte, y la mejor manera de superar algo tan terrible.

Una noche el doctor me invitó a cenar a su casa.

El ambiente era demasiado romántico para mi gusto; velas, música clásica, un Pinot Noir, y dos solomillos con salsa de arándanos. Pero pronto me sentí cómodo, y de nuevo, iniciamos una de nuestras agradables charlas.

- Hay algo mucho peor que la muerte de un ser querido - le dije- .

- ¿El qué, amigo?

- No saber si éste ha muerto o no.

- Cierto.

- Nadie debe decidir cuando uno debe morir, ni siquiera uno mismo. El aborto, la eutanasia, el suicidio... eso es jugar a ser Dios, y sólo Dios, quién nos da la vida, debe decidir.

Eufórico di un último trago a mi copa de vino tinto, y mi cabeza dio un vuelco, caí irremediablemente sobre los restos del solomillo.

El doctor me quitó la venda de los ojos, literal y metafóricamente. Cuando vi a mi hermano, tumbado y amarrado con cadenas sobre aquella camilla metálica, con los ojos ensangrentados. Le faltaban ambas piernas y medio brazo. Tenía un enorme boquete en  la parte lumbar, alojado entre las costillas inferiores y la columna vertebral; más concretamente, encima de los riñones.

Estaba conectado a una máquina de respiración artificial, y a un par de sueros.

Me miró fijamente y balbuceó.

- Mátame hermano, mátame, por favor.

El doctor giró su rostro hacia mí, con una diabólica mueca sonriente.

- He ahí la respuesta a tus dudas. La muerte a veces es la única salida. El fin del sufrimiento.

Siempre pensé que la muerte era una exclusiva decisión de Dios... Ahora tan solo espero que Lecter decida pronto el momento de la mía.



Fin




                                           Apuntes:

La pinot noir es una variedad de uva de vino. El nombre puede hacer referencia también a los vinos realizados sobre todo a partir de esta uva. El nombre deriva de las palabras francesas pine y noir. Wikipedia


                                    


*Nota: Un paciente puede balbucear (hablar con dificultad), si la conexión al ventilador es a través de una cánula de traqueostomía y se le conecta a ésta un adaptador especial llamado "válvula para hablar".  Buen provecho.
                                                                                                   
                                                                                             Dr. Hannibal Lecter






domingo, 2 de octubre de 2016

Asesinas de Felpa: Triplet Fragance

- ¿Diga?

- ¿Ronnie Bell?

- Si, yo mismo.

- Le llamamos del canal cuatro, estamos interesados...

- Yo no, gracias.

- Espere, no cuelgue por favor...

* * *


En 1988 hubo una sucesión de extraños asesinatos, todos ellos atribuidos a un muñeco. Increíble.
Casi tres décadas más tarde, en  el 2016, fueron encontrados tres nuevos cuerpos, todo apuntó a una nueva serie de asesinatos perpetrados por muñecos, por muñecas esta vez. 

Mi nombre es Ayleen Bell, mi padre; Ronnie Bell, fue quien llevó el caso. Lo que os voy a explicar a continuación es lo que sucedió:

Por aquel entonces yo tenía siete años, se acercaba el día de mi cumpleaños, mi padre, sumergido como siempre en su trabajo, hacía caso omiso de mis interrupciones, por la constante concentración en la que se hallaba. No soportaba tener un caso abierto sin ser solucionado, sin embargo, era adicto a ellos.

El primer cadáver que se encontró, asfixiado sobre la cama, y con una envolvente fragancia, fue el de Catherine Shue, de sesenta y tres años de edad. La habitación en la que se hallaba el cuerpo olía a lavanda, el mismo aroma que desprendía la boca abierta de la víctima. 

El mismo día encontraron el segundo cadáver, una niña de doce años, asfixiada sobre su lecho, con la boca y los ojos abiertos de par en par, el olor, esta vez, era una dulce fragancia a vainilla.

Al día siguiente, de madrugada, un tal Will Martinez llamó a la policía, había hallado el cuerpo de su mujer sin vida, a su lado, en la cama, y adivinen, boca y ojos abiertos, y una penetrante fragancia a sándalo.

Will Martinez fue detenido inmediatamente, también Jeff Taylor, hijo de Catherine Shue, la primera víctima encontrada, y Joshua Evans, el padre de la pequeña, Rossie, hallada en segundo lugar.

Fueron detenidos e interrogados por mi padre, los tres se encontraban en casa de las víctimas, no había nadie más a parte de ellos. ¿Quien podría haber cometido aquellos asesinatos, si no ellos?

Lavanda, vainilla y sándalo.

* * *

- Papá, quiero a las "Triplet Fragance" para mi cumpleaños.

- Ahora no, cariño, papá está trabajando en un nuevo caso, mañana me cuentas que es eso.


* * *

Mi padre encontró una conexión entre los tres detenidos, y no era una conexión cualquiera. Uno de ellos, Joshua Evans, fue detenido dos años atrás por un presunto secuestro y asesinato, pero fue absuelto por falta de pruebas. 

Mi padre halló tales pruebas, unas cintas de vídeo, en ellas, Evans, junto a Martinez y Taylor, torturaban, violaban y asesinaban a tres mujeres en una juguetería. 

Las tres mujeres resultaron ser; Samantha, Ruth y Adele Lee Ray, trillizas, hijas de nada más ni nada menos que de Charles Lee Ray, el estrangulador de "Lake Shore".

* * *

Mi padre y yo mirábamos la televisión, algo inusual, estaba muy cansado y por fin necesitó despejarse un poco, dejar a un lado, por un instante, el nuevo caso que le quebraba la cabeza.

- Esas son las "Triplet Fragance", las quiero para mi cumpleaños, papá.

En el anuncio mi padre contempló a las tres muñecas más lindas de todos los tiempos, las trillizas de pequeños cuerpos de felpa y aroma a lavanda, vainilla y sándalo.

Mi padre llamó al forense.

- Jim. ¿Qué encontraste en el estómago de los cuerpos al realizar la autopsia?

- No he abierto sus estómagos.

- Hazlo inmediatamente e infórmame.

A la mañana siguiente, Jim Knock, el forense, llamó a mi padre.

- Increíble, Ronnie. En los tres cuerpos hay tejidos de felpa, de ahí provienen las tres fragancias. 


* * *

Mi padre murió el año pasado de un tumor cerebral, ahora está junto a mi madre, Felicia.

En los archivos de su ordenador encontré de todo sobre sus casos, este fue el más extraño, sin duda.
Hoy os cuento lo que ocurrió, pero sé que nadie lo creerá.

* * *

- No cuelgue, por favor. Señor Bell, el mundo debe saber...

- Si, quizás si. Pero no seré yo quien lo cuente.




Fin

En "La Celda Acolchada":

* Asesinas de Felpa: Matilda  Por: Santiago Estenas

* Asesinas de Felpa: Valentina Por: Mendiel

* Asesinas de Felpa: Felisa Por: Soledad Gutiérrez

* Asesinas de Felpa: Gina Por: José Carlos García

* Asesinas de Felpa: Queca Por: Ricardo Zamorano