Némesis

- Atiende, hija mía. Los humanos somos seres manipuladores y manipulables. Podemos manipular al resto del mundo o ser manipulados por los demás. Debes preguntarte... ¿A cual de esos dos tipos perteneces tú?

Frotando la yema de su pulgar por un pliegue de su afeitada papada, sonrió cómplice a su pequeña. Agarró un peón del tablero y lo avanzó dos casillas.

- En el primer movimiento, como simple peón, puedes dar uno o dos pasos, esa es la primera elección. Si das un solo paso estarás protegido por tus compañeros de juego, pero restarás lejos de alcanzar el objetivo, derrocar a quién puede derrocarte a ti. Pero si avanzas sin protección, la estrategia puede verse quebrada. Ese es el principal error de los humanos, no romper con el vínculo, la hermandad los destruye. Más te vale dejar que los peones sean otros, que crean que toman sus propias decisiones. En realidad... ¿Importa si avanzan en tropa o individualmente? Siempre y cuando estés en la posición del rey, los peones te serán leales aún sin saberlo. Ellos se mueven por pura supervivencia entre la miseria, mientras, la gente de nuestra clase, vivimos protegidos en nuestro imperio del placer.

La luz se coló entre las cortinas y alumbró, como último suspiro de un eclipse total, la calvicie impoluta del hombre. Recostado en su trono de piel negra.

- Tienes mucho que aprender antes de ganarte mi legado. Se lo cedería encantado a uno de tus primos si creyera que no lo merecieras, pero te estoy forjando con sabiduría, tu capacidad de aprendizaje es del todo indiscutible, pero tus juegos infantiles con el ordenador te distraen.

Posó la mano sobre el cabello castaño de la joven y lo acarició entre sus gruesos dedos.

- Mi inocente "hacker".

Cogió un alfil del tablero y lo puso en una de las manos de su hija.

- Como te decía, manipular o ser manipulado... Esa es la cuestión.

Señaló aquella pieza.

- Ahora eres como ese alfil, debes ser coronada y se ampliará tu perspectiva, tus movimientos serán entonces, ilimitados. Desde este pequeño rincón del mundo, controlo todo un sistema global. Muevo los peones hacia donde más me conviene, solo debo darles una meta en la que creer. Unos darán su vida en nombre de su dios, otros por los colores de su bandera... Por sus creencias. La fe es ciega y se aposenta en la palabra que las personas como yo, y algún día tú, les inculquemos al nacer. Debemos hacerles creer que están en guerra contra ellos mismos, eso les despistará de nuestra presencia. Tenemos las herramientas adecuadas, la lucha entre clases sociales, razas, religiones y nacionalidades. Poco a poco lo entenderás. No deben saber de nuestra existencia. Aquí, en la sombra, somos la luz que se proyecta en el mundo, ellos sostendrán nuestras velas, y cuando necesitemos que se apaguen algunas, solo debemos dirigir nuestro soplido en la dirección adecuada. Los peones llaman a esos efectos, daños colaterales, nosotros, la alfombra de la reina.

El hombre se puso en pie y agarró otra pieza.

- Esta eres tú, mi vida, mi emperatriz.

- Pero, papá. Cometiste el principal error humano, no rompiste el vínculo.

La pantalla del televisor se encendió. Una voz repitió una y otra vez la misma frase.

"Colapso económico mundial, las cuentas bancarias han sido eliminadas, la bolsa ha caído"

Luego apareció una palabra en un azul intenso sobre una imagen, la misma que sostenía el hombre en la palma de su mano. Cayó al abismo y golpeó en el suelo. Su corazón se detuvo y su hija sonrió.

- Yo no cometeré tal error, padre. Yo soy, Némesis.





Fin


Comentarios

  1. Cría cuervos... jeje Me ha encantado que uses el símil del ajedrez. Me flipa: "Aquí, en la sombra, somos la luz que se proyecta en el mundo, ellos sostendrán nuestras velas, y cuando necesitemos que se apaguen algunas, solo debemos dirigir nuestro soplido en la dirección adecuada". Muy bueno. ;) Ya está, anotado entre mis favoritos. ;)
    Un abrazo. =)

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    1. También es ese mi párrafo preferido, Soledad.
      ¡Muchas gracias, compañera!
      ¡Abrazo grandote, compinche! ;)

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  2. Creo que esta "criaturita" ya no necesita más lecciones de su papi, ya ha aprendido, y muy bien por cierto, todo lo que tenía para enseñarle. No sé si se siente estafado, desilusionado, cabreado u orgulloso, pero en en cualquier caso tiene lo que se merece :))

    Un relato genial, Edgar. Está claro que los malos y sus motivaciones se te dan muy bien, pero sabemos que es solo para compensar porque tú eres un trozo de pan, verdad?? :P Me ha gustado mucho.

    Un abrazo perverso de sábado.

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    1. Lo que siente este villano es que le han quitado lo más amado de un plumazo, su imperio y su amor.
      ¡Muchas gracias, Julia!
      ¡Abrazo, querida compañera! ;)

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  3. ¡¡Genial tu relato!! Menuda niña, aprendió bien las lecciones de papá, jeje. Está muy bien narrado y me gustan muchísimo las descripciones que entrelazas con los diálogos, hacen el texto ágil y muy entretenido. Me ha encantado, Edgar.
    Un besito

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    1. Aprendió de su padre y le dio la vuelta a la tortilla.
      ¡Me halaga tu tan positiva valoración, Chari!
      ¡Muchas gracias y un gran abrazo, compañera! ;)

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  4. Los villanos en la sombra, siniestros y manipuladores seres desconocidos por la mayoría. estafadores y mentirosos.
    En tu relato se demuestra que el poder no perdona ni a la familia, crean vínculos que ellos mismos eliminan.
    Estupendo relato aliñado con el metafórico juego de ajedrez.
    Abrazos hermano.

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    1. Así son esos villanos, y esos vínculos, una vez rotos, les dan carta blanca ilimitada, sin ataduras emocionales.
      ¡Muchas gracias por tu lectura y comentario, Francisco!
      ¡Abrazos, hermano de letras! ;)

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  5. Muy bueno Edgar, me ha encantado. Sin duda, tu villano tiene la prole que merece, jaja, el símil de la sociedad con el ajedrez lo considero muy acertado a nivel de trama. Abrazos, compañero de letras! ; )

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    1. ¡Muchas gracias, Ramón!
      Me honra tu consideración sobre tal acierto.
      ¡Abrazo, compañero de letras! ;)

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  6. Es lo que tiene. El padre había educado muy bien a su vástaga, tanto que se vuelve contra él. Genial relato, me ha encantado Hermano de Letras.
    Un besillo.

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    1. Ahí está el "quid", si le enseñas a un niño a ser villano, lo será, con todas sus consecuencias, una de ellas, serlo contigo.
      ¡Muchas gracias, María!
      ¡Besillos, hermana de letras! ;)

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  7. Vaya por delante que usar el ajedrez como vehículo para transmitir tu mensaje, ya partía con muchos puntos positivos para mi porque soy un fan del juego desde la infancia. Al margen de eso, hay algo innegable, y es que el tipo educó a su hija del modo que deseaba pero sin contar con el hecho de que ella sí que cortaría lazos, o quizás esperaba que lo hiciera pero no tan pronto. Ni que decir tiene el peligro que representa que alguien guarecida tras una pantalla de ordenador, tenga intenciones maliciosas, ya que en la red puede ser una amenaza poderosa e invisible.

    Gran texto compañero, un abrazo acolchado.

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    1. Los que realmente pueden borrar de un plumazo el control económico, son esos críos que juegan con un ordenador.
      Me alegra que te haya gustado el uso del ajedrez como vehículo del mensaje.
      ¡Muchas gracias, José Carlos!
      ¡Abrazo acolchado, compañero!

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  8. Muy buen relato, Edgar. Lleno de oscura y realista poesía.
    Abrazo grande, Amigo de las letras!

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    1. Es un honor que esta oscura y realista poesía te haya gustado, Federico.
      ¡Muchas gracias y un gran abrazo, Amigo de las letras! ;)

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  9. Genial, Edgar qué buena aprendiza. No le ha hecho falta mucho para ser la peor. Besos amigo GENIAL!

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    1. ¡Muchas gracias, Mercedes! Ha superado a su mentor, sin duda.
      ¡Besos, amiga! ;)

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  10. La manzana no cae muy lejos del árbol dicen y ésta cayó en su misma raíz. Aprendió muy bien la chiquitina. Me gustó mucho que hayas usado el ajedrez como ejemplo para la niña y los fines que se esperaban de ella. Un abrazo desde la 707!

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    1. Genial frase de obertura, Mendiel.
      Me alegra que te haya gustado la forma y el contenido.
      ¡Muchas gracias, hermana de terrores!
      ¡Abrazo desde la 237!

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  11. De tal palo tal astilla. Genial relato, excelentemente narrado, y con un historia de gran fondo.
    Me ha encantado compañero.
    Un abrazo.

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    1. Positiva valoración que me honra, compañero.
      ¡Muchas gracias y un gran abrazo, Oscar!

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  12. Que bueno Edgar!!! El elemento del ajedrez le aporta un toque de encanto que queda perfecto en el relato.
    Y el final muy bien traído, esa niña con Internet es un peligro!!jaja
    En fin, que un placer enorme leerlo. Un abrazo!! ;)

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    1. Me alegra que así te lo haya parecido, Agustín.
      Sin duda, un peligro devastador.
      ¡Muchas gracias y un fuerte abrazo! ;)

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  13. Una clase magistral de manipulación, pero con las tornas cambiadas.
    El maestro en este caso es la víctima de su propio vínculo afectivo.
    Es genial Edgar, muy bueno!!!

    Un fuerte abrazo, :)

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    1. Tal cual lo expones, Irene.
      ¡Muchas gracias, compañera!
      ¡Abrazo fuerte! ;)

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  14. Qué bueno... al final cayó en el gran error, jeje
    Abrazos Compi!!!

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    1. Así es, Flora. Un error que lo pondrá en su lugar.
      ¡Muchas gracias, abrazos! ;)

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  15. Excelente metáfora, aplicable a tantas cosas... Y la aprendiz que supera al maestro.
    Sos un magnífico narrador, Edgar. Mis felicitaciones.

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    1. Me halaga tu calificativo como narrador, Mirna. No sé si lo merezco, pero me esfuerzo para que así sea.
      ¡Muchas gracias y un gran abrazo, compañera! ¡Felicitaciones compartidas! ;)

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  16. Interesante metáfora o símil el que has creado en esta historia, una historia repleta de frases increíbles y de un trasfondo muy actual y desgarrador. Todo el relato está tratado con una gran inteligencia por tu parte, tanta que a mí, persona no tan inteligente, me ha costado entender. Un hombre le cuenta a su hija, a través del ajedrez, cómo dominar el mundo, cómo manipular a la gente, y que lo importante es desvincularse de cualquier sentimiento afectivo, lo hace con un tono un tanto arrogante, pero al mismo tiempo cariñoso, sin percatarse de este segundo tono, el cual desvela cierta contradicción a su explicación. Esta contradicción se nos revela llena de luz al final, cuando la niña habla y le gana en esa batalla dialéctica en la que hasta ese momento solo había participado él. Finalmente el hombre cae en el error que intentaba enseñar a su hija para no caer en él, el de ser manipulado y ser el manipulador, cambiándose en una sola frase las tornas. La hija se convierte en la manipuladora; el padre en el manipulado por su propia hija.
    Brillante, no me extraña que haya ganado el concurso. Felicidades, Edgar.
    Un abrazo, Compañero de Palabras.

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    1. Pondría en duda lo de tu inteligencia vs la mía... jajajaja... ¡Ni de coña, Ricardo!
      Me deleitas con tu profundo comentario, valoración positiva y análisis exhaustivo, ¿Qué más se puede pedir?
      ¡Muchas gracias y un abrazo muy grande, Compañero de Palabras! :)

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  17. Muchas felicidades Edgar.
    Excelente relato, muy actual y que está plenamente de moda, está claro que el mundo está dividido en manipuladores y manipulables. Casi es peor darse cuenta de que los manipuladores no son tan listos porque se les nota y que los manipulados son mucho más tontos porque sabiéndolo se dejan. El método es infalible porque la aprendiz supera con creces al progenitor.
    Triste realidad la que tenemos y que tu relato maneja con maestría como siempre haces.

    Un saludito

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    1. En efecto, es un relato actual, aunque el origen de ese mal, el de la manipulación de masas, se está llevando a cabo desde hace siglos, en esta corta faceta del ser humano que, a mi modo de entender, camina aún en pañales, pero empieza a ser consciente de que los lleva puestos.
      Muchas gracias por tu lectura y comentario, y por ese adjetivo sobre mi modo de manejar el texto, todo un halago.
      ¡Abrazo grande, Conxita! ;)

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